Saltar al contenido
Reservar mi plaza

Empresas 3 min de lectura

Family day de empresa: el día que la plantilla viene con los niños

Cómo montar un family day que funcione: actividades a la vez para adultos y niños, con monitoras atendiendo a los peques, en un jardín privado de Elche.

Rincón infantil con tipi de lona y cestas de juguetes entre las palmeras del jardín

El family day es la actividad de empresa que peor sale cuando se improvisa, y no por el motivo que se piensa. No falla por la comida ni por el sitio: falla porque casi nunca hay dos actividades a la vez. Se monta algo para los niños y los adultos hacen de vigilantes; o se monta algo para los adultos y los niños se aburren a los veinte minutos. En los dos casos, los padres se van cansados y con la sensación de haber gastado un sábado.

La condición que lo cambia todo

Un family day funciona si, durante un rato, los adultos pueden estar a lo suyo sin tener que mirar dónde está su hijo. Eso solo pasa si alguien se ocupa de los niños de verdad, no si «hay una zona infantil».

Es justo lo que tenemos montado: mientras el grupo hace el taller, nuestras monitoras atienden a los peques en la ludoteca del jardín, con propuestas pensadas para su edad. No es un rincón con juguetes al que se asoma alguien de vez en cuando; es la misma gente que lleva años trabajando con grupos de colegios.

Por qué podemos hacer las dos cosas a la vez

Compartimos sede y equipo con Activa Excursiones, que se dedica precisamente a eso: excursiones escolares con monitoras tituladas, por tramos de edad y con seguro de responsabilidad civil. Esa es la parte que casi ninguna empresa de eventos tiene resuelta y que suele acabar subcontratada al proveedor más barato del momento.

En la práctica significa que el mismo sábado puede haber un taller para adultos, una propuesta distinta para niños de tres años y otra para los de diez, cada una con su monitora, en el mismo recinto y sin que nadie tenga que estar pendiente.

Cómo suele quedar la jornada

No hay un formato único, porque depende de cuántos seáis y de las edades que salgan. El esquema que mejor nos funciona es este:

  1. Llegada y reparto. Los niños se van con las monitoras, los adultos se quedan en el taller. Este momento es el que hay que cuidar: si se hace bien, la mañana rueda sola.
  2. Taller para adultos. Dripping colectivo si el grupo es grande, o algo más pausado como arcilla o tote bag si preferís que cada uno se lleve su pieza.
  3. Almuerzo juntos. Aquí se vuelven a mezclar, y es la mejor parte para las familias.
  4. Rato final de juego libre, ya sin actividad dirigida, para que nadie tenga que salir corriendo.

También se puede plantear al revés, con talleres familiares en los que padres e hijos trabajan sobre la misma pieza. Para plantillas pequeñas suele funcionar mejor que separarlos.

El espacio, que aquí importa más de lo normal

El jardín es privado y se reserva en exclusiva: no se comparte con otros grupos ni con público general. Con niños sueltos, un recinto cerrado y con un solo acceso no es una comodidad, es la diferencia entre una mañana tranquila y una mañana contando cabezas. Lo contamos con más detalle en el jardín privado.

Hay zona techada, así que una previsión regular no obliga a cancelar, y si el tiempo pinta mal de verdad se cambia la fecha sin coste. Aparcamiento propio dentro del recinto.

Qué necesitamos saber para prepararlo

Cuatro datos y os montamos la propuesta:

  • Cuántos adultos y cuántos niños, con margen.
  • Las edades de los niños, que es lo que determina el número de monitoras.
  • Si preferís actividades separadas o talleres familiares.
  • Fecha aproximada. Los sábados de mayo, junio y septiembre se llenan pronto.

Una advertencia honesta

Un family day no sustituye a una política de conciliación ni compra el cariño de nadie. Lo que hace es enseñarle a la familia dónde trabaja su madre o su padre y con quién, y eso, para plantillas pequeñas y medianas, se nota durante mucho tiempo. Si la empresa está en un mal momento interno, mejor resolver eso antes y dejar el family day para cuando haya algo que celebrar.

Escribidnos por WhatsApp con el número de adultos, el de niños y sus edades, y os proponemos formato y presupuesto.

Seguir leyendo

Escríbenos por WhatsApp